Mi milanesa de cabecera

Me gustan mucho las milanesas y, con mucho, quiero decir MUCHO, MUCHÍSIMO y durante años intenté encontrar el método que más me convenciese para prepararlas. Porque hay que reconocerlo, todos tenemos una receta distinta, una preparación de “cabecera” y, en mi caso, escojo hacerla no demasiado gruesa, crujiente (si no hace “crunchi” cuando la muerdo, no sirve) y con bastantes ingredientes extras.

Ayer fue la primera vez que cociné milanesas caseras desde que me mudé -shame on me- y podría haberme comido diez tranquilamente >.<

Para mis MILANESAS DE CABECERA:

Necesitamos

  • 1 kg de nalga o peceto (prefiero peceto, pero no había).
  • 1 taza de harina
  • 3 huevos grandes
  • 3/4 de paquete de pan rallado (o… si tenés muchas ganas y tiempo, probá rallar el pan vos, queda genial; o usar panko)
  • 1 cucharada de ají molido
  • 2 cucharadas de mostaza
  • Perejil fresco picado a gusto
  • 1 cucharadita de granos de mostaza
  • 1 cucharadita de ajo deshidratado
  • Aceite de maíz o girasol
  • 150 gramos de jamón
  • Queso cheddar
  • Queso dambo
  • Orégano
  • Sal
  • Salsa barbacoa
  • Queso rallado de bolsita

¡A cocinar!

  1. Separamos la carne y la estiramos y golpeamos un poquito (sí, te aseguro que es ideal para descargar tensiones). En mi caso, y de yapa, decidí cortarla y darle forma de corazón ♥. Con los trocitos sobrantes hice esta receta.
  2. Colocamos en un bowl los 3 huevos, la mostaza, los granos, el ajo, la sal, el ají molido y el perejil ya picado. Mezclamos bien hasta incorporar.
  3. Por otro lado, echamos la harina en una fuente y el queso rallado con el pan rallado en otra (distribuí bien el queso). Es importante que dejemos las fuentes y el bowl en una forma cómoda para trabajar y que impida que hagamos enchastres en medio de la preparación.
  4. ¡Ahora estamos listos para preparar las milanesas! a) Pasamos la carne por la harina. b) Una vez impregnada, transportamos hacia el “sector huevos” y empapamos. c) Llevamos la mila al pan rallado y apretamos bien hasta que forme una capita lo suficientemente gruesa.  Repetimos el procedimiento hasta terminar la carne 🙂
  5.  Para freírlas, lo principal es usar mucho aceite (a más aceite, mayor es la velocidad de la cocción y menor será la cantidad de absorción de la carne) y que esté MUY caliente. Se hacen rapidísimo, con 2 o 3 minutos ya estás. Secamos bien con papel de cocina.
  6. Podés comerlas así, O PODÉS HACERLAS AÚN MÁS GORDAS y llevarlas al horno con la barbacoa, los quesos y el orégano.
  7. ¡A comer!
Milanesa terminada + guarnición
Milanesa terminada + guarnición

En mi caso, decidí acompañarlas con ensalada de radichetta, huevos de codorniz y palta y zapallo y berenjenas al horno; pero… son milanesas, quedan bien con lo que sea, comelas en el desayuno con dulce de leche, si así tu panza lo requiere.

¿Y vos? ¿Cuál es tu “milanesa de cabecera”?

Bon Appetip!