Sopa cura empachos

El fin de semana me resulta imposible cuidarme con la comida (bueno, casi siempre me resulta imposible), pero todo se complica aún más si te invaden los cumpleaños.

Viernes: Hamburguesa de Palo verde (riquísima, mañana les cuento mejor)

Sábado: La hamburguesa monstruo de Mi Barrio Hamburguesería y pizza de Güerrin (adiós, hígado, te quise).

Domingo: Medialunas, carne, fritos.

A veces, la panza dice basta y la acidez y el malestar aparecen, peeero, las ganas de comer algo rico no se van. De yapa, tras tantas vueltas y salidas, quedás agotado y no tenés ganas de cocinar durante un millón de horas, entonces… ¿qué mejor que una sopa?

Hace frío (al menos por un par de días más) y las sopas son pócimas deliciosas que no tenemos que desaprovechar en esta época del año. Generalmente, las escojo cremosas y llenas de ingredientes, pero este no es el caso; si nos duele la panza, hay que ser concisos y descartar alimentos que nos hagan sentir peor. Entonces, ¿qué mejor que una sopa de calabaza?

Del dicho al hecho

¿Qué necesitamos?

Las sopas tienen la ventaja de salir bien con (casi) cualquier cosa, así que, más allá de la calabaza; animate a escoger lo que te tiente dentro de tu heladera. Yo elegí, para tres porciones:

  • 1 Calabaza
  • 4 Portobellos grandes
  • 1 Puñadito de romero (ojo, invade)
  • 1 Planta de verdeo
  • Media cebollla blanca
  • 1 Cubito de caldo de verdura
  • Jengibre a gusto
  • 3 Dientes de ajo
  • Semillas de chía y girasol, para decorar
  • Parmesano (evitalo si estás doblemente empachado)
Ingredientes
Ingredientes

A cocinar

1) Hervimos la calabaza con un caldito de verdura y, mientras, picamos el ajo y las cebollas y  salteamos hasta que se doren con aceite de oliva y un poco de jengibre. Por otro lado, salteé los portobellos y los aparté.

2)Una vez lista la calabaza, agarramos una minipimer o una licuadora y pasamos a convertir todo en LA sopa. En mi caso, usé licuadora, así que metí la calabaza, el salteadito apartado y el romero y procesé hasta lograr un pure bastante líquido. Después agregué caldo de a tandas y seguí procesando hasta obtener la consistencia ideal.

3)Completé con  los portobellos, las semillas y el parmesano (nunca es demasiado empacho :P)

Extra Tip: Otra buena opción, si tenés tiempo y ganas, es meter las verduras al horno (en lugar de hervir y saltear) y después procesarlas. Le da a la sopa un gustito más ahumado y fuerte.

(Servir con vino tinto y Air de fondo)

Sopa terminada
Sopa terminada

¡A comer!