Uno de los (mil y un) usos del salmón rosado

Tengo que confesarlo, si me obligan a escoger un solo tipo de carne para llevarme a una isla desierta, puede que extrañase muchísimo a la tirita de asado y  llorara por un pechito de cerdo, PERO, siempre, indefectiblemente, terminaría por elegir al salmón rosado.

Lamentablemente, el salmón viene librando una batalla ardua contra las últimas críticas recibidas  (que pueden leer y chusmear acá), pero… la verdad es que, en este caso, no puedo más que aplicar el “todo, de una forma u otra, nos va matando de a poquito, ¿no?” y seguir disfrutándolo.

Más allá de la nota, la realidad es que el salmón aún conserva omega 3 y es una carne proteica y absolutamente deliciosa, así que cuando me enteré de la existencia de Almacén de mar (una tienda online que les recomiendo para comprar pescados y mariscos de excelente calidad) no pude más que realizar un pedido y aprovisionar mi freezer (no duré ni dos minutos sin ponerme a usarlo).

¡A cocinar!

Teníamos visitas en casa, así que me decidí a probar una combinación original y no tan acostumbrada dentro de los usos del salmón. Digamos que terminé conformando… un cocoliche (¿?) de sabores y me jugué por un SALMÓN ROSADO A LA NARANJA CON FIDEOS DE TINTA DE CALAMAR AL PESTO Y CHAMPIGNONES A LA MANTECA.

¿Qué necesitás? (para cuatro porciones)

  • 4 lomitos o filets de salmón rosado
  • 8 champignones
  • 1 planta de albahaca
  • 6 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Ají molido
  • 4 naranjas
  • Sal gruesa
  • Pimienta
  • Manteca a gusto
  • Queso parmesano rallado
  • 6 nueces
  • Curry en pasta
  • Mostaza
  • Jengibre
Pesto
Pesto

Manos al salmón

Para el pesto

  1. Picá el ajo y el albahaca. Trozá las nueces.  Colocá el ajo picada en un bowlcito con aceite de oliva para que vaya tomando gusto.
  2. En un mortero (si no tenés, podés usar una mini pimer al mínimo), poné el albahaca, las nueces, la sal y el ají molido. Desmenuzá hasta que forma una pasta rústica. No tiene que quedar totalmente desarmado.
  3. Echá la preparación del mortero dentro del bowl, agregá parmesano rallado y dejá reposar.

Para los champignones

  1. Limpiá los champis con un trapito. No los mojes.
  2. Mientras, calentá la sartén con manteca.
  3. Salteá los champis con pimienta, sal y un poco de ají molido o pimentón hasta que queden dorados

Para los fideos

  1. Herví agua y agregá los fideos secos con sal. Yo escogí los de tinta de calamar porque consideré que irían bien con el pescado, pero podés usar la variedad que tengas disponible o, incluso, escoger arroz.
  2. Una vez que estén listos. Agregales el pesto que habías preparado. Mezclá.
  3. Dejá enfriar.

Para el salmón

  1. Pelá las naranjas y retirá las semillas. Trozalas.
  2. ATENCIÓN: El corte de pescado que escogí tiene espinas y una parte de la columna. OJO al comerlo. Colocá en un bowl las porciones de salmón e incorporá  las naranjas mientras las exprimís un poquito con la mano para que arrojen jugo.
  3. Agregá el jengibre, una cucharada de mostaza y una cucharadita del curry en pasta. Dejá marinar una hora.
  4. Colocá el salmón junto con las naranjas y la marinada sobre una asadera. Condimentá con sal, pimienta y, si tenés, algunos granos de mostaza.
  5. Llevá al horno durante 20/25 minutos. Se hace muy rápido, así que estate atento :).
Salmón marinado
Salmón marinado

 

Emplatá y serví junto con pancito. Yo conseguí una baguette tradición ♥ en Moulin de la Fleur, mi nueva panadería francesa favorita en Buenos Aires. Ideal para acompañar con vino blanco y terminar la noche con helado.

Plato terminado
Plato terminado

Extra Tip: Si no tenés salmón, podés usar merluza, también va a quedar riquísimo 😀

Bon Appetit!