Buen día Los galgos, te quiero mucho

Venía leyendo hace un tiempo comentarios excelentes sobre la reapertura de Los galgos bar, uno de nuestros barcitos notables (por favor, recorran cada uno de nuestros cafés y bares notables, llenan el alma) y, cuando me enteré que la cabeza detrás de tal noble proyecto era Julián Díaz, mi héroe en el negocio gastronómico -lo recordarán de otras películas (¿?) como 878 y Florería Atlántico TUVE que acercarme a conocerlo.

Los galgos está en pleno centro (Lavalle y Callao) y se ubica sobre una esquina preciosa y súper accesible. La fachada, impoluta y con unos fileteados bellísimos, te recibe y te invita a entrar. He aquí algo que me hizo sentir que estaba en el lugar indicado: tras apenas pasar la puerta, me transporté a lo que percibí como una conjunción hermosa de mundos. Señoras conversando cafecito mediante, hombres brindando con un vermouth, chicos masticando entre sonrisas un matambre impresionante. Me emocionó eso, la variedad, la capacidad de un lugar para hacer que distintos universos confluyan.

Por dentro
Por dentro

Ya sentada (y con la panza gruñendo), llegó la hora de decidir qué comer. La carta es acotada, con minutas, sándwiches y platos del día -durante los días de semana-. Concisa y precisa para satisfacer todos los gustos.  Con respecto de los tragos, Díaz decidió respetar la autenticidad del “bar porteño” y ofrecen clásicos hechos por la más prodigiosa mano.

 A  COMER

La atención fue impecable: Julián Díaz, tras la barra, se acercaba con prudencia y muchísima humildad a cada uno de los comensales que lo requiriese. Los mozos, impecables.

Decidí pedir una milanesa napolitana con verduras asadas. Deliciosa, crujiente y para nada grasosa. Utilizan tomates naturales y muy poquito aceite, así que, a pesar de las apariencias, resultó ser un plato liviano y contundente.

Milanesa napolitana con verduras y vermouth
Milanesa napolitana con verduras y vermouth

Para acompañar, un Vermouth -el clásico del bar- con Cinzano y servido por el genio Díaz.

¿Qué fue lo que más disfruté en Los galgos? 

  1. Tiene cierta mística. Una mística que solo un bar notable y lleno de historia ofrece.
  2. Que esa mística se actualice y modernice gracias a nuevas ganas y ambiciones suma mil puntos. Todos los platos, a pesar de lo convencionales que suenen, se destacan en los detalles. Sí, pediste una milanesa con fritas, pero te aseguro que esas fritas tienen un toque único que no vas a encontrar en otro lado. *Dato de color* El vermouth te lo sirven con un bidoncito de soda. Casi grito de la emoción cuando lo vi.
  3. Insisto, es un lugar donde te vas a encontrar con todo tipo de gente. Familias, amigos, parejas, gente que, como yo, disfruta comer sola con un libro en medio :P. De todo, y alabados sean esos matices.
ÑAM
ÑAM

El precio está bien. Congruente con la calidad de los productos y de la atención. No tenían el posnet habilitado cuando fui, pero, seguramente, a esta altura ya lo pusieron.

VAYAN.

Más info, aquí.

Bon Appetip!