Comer, dormir y pasear en Colonia de Sacramento

Estamos en verano, la estación del “huí de donde sea que estés mientras puedas y por cuánto puedas”, así que… siguiendo la premisa, el fin de semana pasado escapamos para Colonia de Sacramento.

Hace rato tenía ganas de conocer Uruguay (me confieso fan de Tiranos Temblad, incluso jaja) y Colonia me pareció el destino más cómodo y tentador. Si no fuera porque me pasé el viaje enferma y no pude disfrutar todo tal cual esperé, realmente hubiera sido fantástico, porque Colonia es una belleza que hay que conocer. Me sentí un poquito en San Telmo y otro tanto en medio de un cuento con escenografía portuaria.

Ahora, ¿qué voy a hacer en este post? Me pareció que, como varios me vinieron consultando sobre estadías, lugares, precios, etc., está bueno armar una especie de “guía de viaje” con algunas cositas que me llamaron la atención.

¡Empecemos!

¿Cómo llego a Colonia?

Nosotros fuimos por Buquebus y, sacando los pasajes con bastante antelación, fueron más que económicos (con impuestos y todo). Escogimos viajar en el Eladia Isabel -tres horas de viaje-, pero si estás apurado y podés gastar, tenés la opción del Papa Francisco y llegás en una horita reloj.

Otra vía es Colonia Express, a la que realmente no conozco como para poder recomendar.

Con Buquebus la experiencia fue “bleh”. Es importante que sepas que tenés que llegar TEMPRANO, migraciones es igual (o peor) que en Ezeiza, así que armate de paciencia. A la ida no tuvimos mayores inconvenientes, pero a la vuelta nos encontramos con una hora de demora (vaya uno a saber por qué) y muchísimo calor.

¡Ah! los asientos no son numerados, así que si me hacés caso y llegás con tiempo, vas a poder encontrar una buena ubicación para sentarte. Priorizá el aire acondicionado a la vista si viajás con estos calores tropicales.

Buquebús te deja en la terminal portuaria de Colonia (la vienen arreglando y está muy bonita) y el resto es CAMINAR.

río de la plata
río de la plata

Ya en Colonia de Sacramento

Una vez en tierra, llegás caminando a todas partes, pero si no estás para andar a los trotes de un lado a otro, siempre podés alquilar un auto (ideal para recorrer playas cercanas), una bici o, incluso, un carro de golf (sí).

Te recomiendo que vayas por un finde, llegás a la mañana, te vas a la noche del día siguiente. Colonia es bellísimo, pero realmente no es un lugar para pasar varios días (ya en la primera jornada te conocés la ciudad entera).

A la hora de cobrar, aceptan pesos uruguayos, pesos argentinos y dólares; pero intentá abonar con tarjeta siempre que puedas, Uruguay devuelve el IVA (14%) a todos aquellos argentinos que compren allá en forma automática -genial-, así que te llega al resumen con descuentos incluidos y todo. Respecto del tipo de cambio… es muy variable: En este momento, la relación peso argentino/peso uruguayo es de, más o menos, 1AR/2UY, pero nos ha pasado que cometan la “argentinada” de modificar la relación a piacere como para ganar un dinerillo más, así que atento.  No es un lugar “barato”, pero te vas a encontrar con los precios que verías también en muchos lugares de Palermo.

merienda en el puerto.

¿Dónde hospedarse?

En Colonia viven del turismo, así que no faltan opciones bellas y cómodas para quedarse. Hay posadas, hoteles y hostels y los precios son muy variables.

Nosotros nos quedamos en Posada Don Antonio y la verdad que salimos enamoradísimos del lugar. La atención fue excelente, el lugar es absolutamente HERMOSO y ofrece todas las comodidades necesarias (con pileta incluida y un desayuno espectacular). Luego, me han recomendado el Colonia Suite Hotel y también se ve maravilloso. Ambos son ideales para ir en pareja, aunque Don Antonio es un poco más “familiar”. Ojo, estos lugares no son baratos, así que valen la pena para ir de a dos y un finde… ahora, sí buscás algo económico, te bancás compartir espacio y lo que querés es recorrer y ya, he visto Hostels a 12 dólares (UNA GANGA).

ESTE ATARDECER
ESTE ATARDECER

¡Ah! te hospedes donde te hospedes, vas a estar cerquita de todo, así que no te preocupes demasiado por eso.

¿Dónde comer?

Cada vez hay más y más variedades para comer en Colonia, así que te voy a comentar las que probé y algunas más que llamaron mi atención y anoté para probar en otro momento.

Para almorzar, y si no te molesta abonar en efectivo (se ve que se contagiaron de Palermo y algunos restaurantes solo cobran con cash), me gustó mucho A la pipetuá. Ofrecen una carta variada y el lugar es precioso; pero no vayas un día con mucho calor porque es al aire libre y en verano las temperaturas se siente igual o peores que en Buenos Aires.

Otra excelente opción es escoger un lugar por el puerto o cerquita del río (la vista es soñada), así que, en ese caso y para probar el reconocidísimo y auténtico chivito uruguayo, te recomiendo El torreón General Flores 19 (y el rio)-. Las porciones son abundantes, los precios acordes y aceptan tarjeta.

Chivito uruguayo
Chivito uruguayo

Para cenar, un must es Gibellini, una casa abierta al público sobre una esquinita soñada. Ofrecen cocina de autor en un ambiente ideal para cenar de a dos y disfrutar de buena música.

Si tenés ganas de probar pescado del bueno, te recomiendo Pulpería de los Faroles, una fonda/restaurante con buena atención, precios coherentes y productos de excelente calidad (ofrecen agua en botella de vidrio y para mí eso suma mil puntos). De yapa, también aceptan tarjeta.

Champis a la provenzal en Pulpería de los faroles
Champis a la provenzal en Pulpería de los faroles
Gambas al ajillo en Pulpería de los Faroles
Gambas al ajillo en Pulpería de los Faroles

¡Ah! off topic, me llamó la atención el asado uruguayo. No usan chimichurri -fail-, la carne es EXCELENTE (mejor aún que la argentina, que viene decayendo bastante) y con muy poca grasa; hasta el chorizo y la morcilla se sienten más “saludables”.

Asado uruguayo
Asado uruguayo

En fin, espero que esto te oriente un poquito y, si tenés un finde, date el gusto y cruzá el charco, no te vas a arrepentir. 

Bon Appetit!