El arte de encontrar tu bar de cabecera. Hoy: Tirso

Es de noche, salís, arrancás en un bar, te juntas con amigos, van para otro, les gusta, se quedan un ratito, deciden continuar, llegan a otro, medio que no les cierra, mejor siguen, recuerdan uno que les habían recomendado, entran, les agrada más, se quedan, los convence, les gusta, les encanta; sí, se convencieron, les encanta y ya piensan en volver, termina la noche, hasta la próxima, van a volver.

Mmm, vamos a llamar a esto la “cadena”, ese recorrido a veces armado, y muchas veces no tanto, en el que de un lugar pasamos a otro y entre vaivenes de me gusta/no me gusta por ahí terminamos cruzándonos con EL lugar que, quizás, al poco tiempo se termina convirtiendo en uno de los lugares que más terminamos frecuentando.

Ahora bien, ¿qué hace que un bar cualquiera termine convirtiéndose en uno de tus lugares favoritos?

La ambientación, el estilo y calidad de la coctelería, la música, la “onda” del bar, la atención y PRINCIPALMENTE, encontrar ahí algún detalle que destaque por sobre los demás.  Y sí, ese detalle siempre va a ser ultra subjetivo, sino, todos terminaríamos en el mismo bar, colapsado y apretadísimos sin siquiera poder entrar (¡?).

En mi top tres de bares en los cuales me siento súper cómoda, lugares que se ajustan a mis pretensiones y concuerdan con lo que espero de la experiencia de ir a un bar, están: 878, Doppelgänger y Victoria Brown, PERO, este último tiempo si hay uno que se ganó mi cariño y mi absoluta recomendación es el nuevito -y prometedor- TIRSO.

Tirso Club es el primogénito del genial bartender Leandro Larea y te aseguro que es un bar que no podés dejar de conocer.

Ubicado cerquita de Plaza Serrano y a pasos de cruce de vía de Cabrera, en una cuadra que promete expandirse.

La coctelería cuenta con clásicos, reversiones de los mismos y deliciosas experimentaciones de autor que jamás decepcionan y que proporcionan llamativos toques, incluso sofisticados, que sorprenden tras cada trago. La barra crece día a día y a mí no deja de ponerme chocha todo lo que pruebo.

El ambiente es súper distendido y, al mismo tiempo, tiene clase y brinda una calidez y una armonía preciosa. Dan ganas de quedarse por horas brindando, charlando y probando alguna nueva adquisición de Lean que, siempre, le pone a todo la mejor onda.

Oldie <3
Oldie <3

Respecto de la comida, ofrecen principalmente tapas y todas son muy muy ricas (aunque también hay hamburguesas para los fundamentalistas).

Para mí Tirso es EL LUGAR para iniciar o concluir la noche. Ideal para planear próximas aventuras, para distenderse, o para, finalmente, realizar un racconto de lo que fue *chin chin* mediante. Es de esos bares con alma, personales, que saben ganarse el corazón de uno más allá de la coctelería y que consiguen que siempre haya ganas de volver.

MÁS INFO: https://www.facebook.com/tirsoclub

Cheers!