Olika. O el clásico hamburgueseril de zona sur

El fin de semana pasado tuve el cumpleaños de una de mis mejores amigas y, junto con otros amigos, nos dirigimos hacia un tour por Lomas de Zamora (hábitat de la cumpleañera :)). La verdad que mi conocimiento bonaerense de la zona sur abarcaba, hasta ese instante, más hacia el lado de Bernal/Varela/La Plata, así que conocer Lomas fue toda una excursión.

Tomamos la combi y llegamos a la zona de Las Lomitas -bellísimo barrio, casitas residenciales, un hermoso boulevard y bastantes opciones gastronómicas interesantes-. ¿El plan? Conocer OLIKA, la hamburguesería predilecta de Cami -la señorita cumpleañera- y, más tarde, catar el Antares de Lomas.

Más allá de que Lomas no es Palermo y, claramente, no vive la invasión hamburgueseril que los porteños estamos atravesando, OLIKA destaca y destacaría de igual manera si la centráramos a pasos de locales como Pérez H, Heisenburger y demases.

Adentrémonos en el mundo de Olika: El local está ubicado en una zona ideal y muy linda. Abren a las 20:30 y nosotros llegamos justito para su apertura y YA HABÍA GENTE AGUARDANDO, así que tomen nota, queridos, si quieren encontrar un rincón para sentarse: VAYAN TEMPRANO.

Por dentro
Por dentro
Por dentro
Por dentro

Aparentemente, y según Cami nos contó, muchas veces es preferible comprar para llevar porque conseguir mesa -es un local chico- puede ser todo un tema.

La ambientación es muy linda y cuenta con algunos toques nórdicos en madera.

Entramos, hicimos fila, nos tomaron el pedido y, recién ahí y con la bebida en mano, permitieron que buscásemos un lugar para sentarnos. Me parece de lo más lógico (y deberían implementar esto en muchos locales) porque siempre está el vivo que reserva asiento mientras la fila sigue avanzando…

El menú de hamburguesas es amplio y nosotros aprovechamos y apostamos por la variedad: Yo fui por la Catalunya ( con verduras asadas, cebolla caramelizada y alioli) y le agregué queso ahumado -una locura-, mientras mis amigos fueron por la Italia (provolone, pesto, tomates confitados y rúcula), la Gringa (bacon, cheddar, cebollas caramelizadas, pepinillos y huevo) y la Patagonia (de cordero <3 con queso ahumado, hongos, cebolla y un ketchup especial de pimientos). Para los menos hambrientos existe la opción Petita, una hamburguesa más pequeña a la que, simplemente, le suman los ingredientes que gusten.

Catalunya
Catalunya
Italia
Italia

Todas estuvieron deliciosas. Son 180 gramos de carne por hamburguesa, así que es imposible quedarse con hambre y (DATO FUNDAMENTAL) ofrecen pan ciabatta de masa madre y me arriesgo a decir que es el mejor pan que probé dentro de una hamburguesería. La carne es rica y consistente -yo, quizás, hubiera preferido que se deshaga un poquito más- y la calidad de los ingredientes es indiscutible.

Pancito de masa madre, mon amour
Pancito de masa madre, mon amour

Respecto de las papas, por favor (sí, por favor) no se pierdan de las Papas Bravas, tienen doble -triple, me arriesgo a decir- fritura y la salsa de Alioli que las acompaña es una fiesta para la lengua. Impecable.

Papas bravas gloriosas
Papas bravas gloriosas

Para beber ofrecen agua, gaseosas y birra (la cual no probamos porque después teníamos una cita con Antares. Oh, Barley Wine, cómo te quiero).  ¡Ah! y cuentan con dos ensaladas para quien guste de probarlas y también con una opción veggie para la hamburguesa.

Importante: Aceptan tarjeta.

Recuerden, ¿están por zona sur y quieren seguir ampliando su conocimiento hamburgueseril? OLIKA.

La mesa está servida
La mesa está servida

Más info acá (ojo, que las fotos pueden generar ruidito a monstruo en la panza): 

https://www.facebook.com/olikaburgers/?fref=ts