Uco. The cena edition

Diez años de amistad no se cumplen todos los días, así que con mi mejor amigo decidimos hacernos un regalito para conmemorarlo, ¿y qué mejor que regalarse una buena cena? 😛

Luego de deliberar y de proponer distintos lugares, terminamos por escoger UCO, un restaurante genial al que ya había ido una vez para probar la HAMBURGUESA (GODZILLA) UCO. Si no la recuerdan, pueden chusmear el post acá.

Fuimos con reserva (vestidos de “gala” para la ocasión), así que entramos sin problemas, nos acomodaron en un ambiente precioso y al instante teníamos a los mozos y a la sommelier comentándonos sobre la variedades de la carta.

Vestidos para la ocasión
Vestidos para la ocasión

Ofrecen un menú de pasos más que interesante, pero nosotros decidimos ir por los platos individuales para no encasillarnos en él.

La carta de vinos es variada y los poseen por copa y por botella. No son baratos, pero cuentan con varietales y blends que no se consiguen en todos lados, así que, si pueden, aprovechen.

La atención fue rápida y muy eficiente: vino, agua y panera casi al instante de llegar y, además, ofrecen como “atención” una selección casera de embutidos y conservas (lengua a la vinagreta, bondiolita de cerdo y paté de conejo) impecable.

Bondiolita, lengua y paté
Bondiolita, lengua y paté

Respecto de nuestra comida, fuimos por un ceviche (somos bastante fanáticos de la comida peruana) para la entrada y la verdad que estuvo delicioso. El punto exacto de picor y acidez con productos de calidad <3 y todo acompañado por papitas a la huancaina, plátano frito y batatas con crema de guacamole -también picante-.

Ceviche
Ceviche

De principales, yo escogí la pesca del día (salmón rosado) con puré de coliflor, brócoli y remolacha pisada; mientras que mi amigo decidió ir por el cordero cocido durante DIECIOCHO horas y estuvo espectacular, se deshizo con solo mirarlo (¿?) y me parece importantísimo destacar el gusto de las papitas y el puré de zanahoria que lo acomañaron.

Salmón
Salmón
Cordero
Cordero

¿El precio? Coherente. Es más económico que Elena, pero no por ello barato. Útil para ocasiones especiales y que realmente ameriten el gasto.

No llegamos al postre, pero decidimos cerrar la noche con traguitos en Victoria Brown, un bar “oculto” cerca de Plaza Serrano que me gusta mucho.

Gold Rush y Sangre de mis enemigos en Victoria Brown
Gold Rush y Sangre de mis enemigos en Victoria Brown

Festejen la amistad, amiguitos, que es de lo más bello que tenemos. *Chin chin*

Bon Appetips!