Tagliatelles a la Pantano

Feliz lunes, humanito. Para arrancar bien la semana, creo fundamental que comamos rico y bueno… hay comidas ricas y DELICIAS y, dentro de estas últimas, te dejo acá una receta que cierto ser hermoso me ha brindado y que, a mi parecer, es una de las comidas caseras más ricas que probé en mi vida (SÍ). Ideal para mimarte y para mimar los labios y la panza de quien gustes.

Preparate para  unos fideos que, apenas pruebes… PUM, explosión de sabor Y TEXTURAS en tu boca.

Dejaré la receta (casi) tal cual él me la ha pasado, para que no se pierda el tono de su dialéctica. Disfrutá y andá sirviéndote un buen vino. Lo amerita.

¿Qué necesitamos?

  • 1/2 paquete de Tagliatelles con tinta de calamar
  • 1 paquete de hongos secos
  • 1 copa de vino blanco
  • Miel a gusto
  • Crema de leche
  • Humo líquido (opcional)
  • Ajo a gusto
  • 1 Chorrito de aceite de Oliva
  • 1 puñado de almendras

¡A cocinar!

Primero empezamos preparando los hongos:

Luego de lavarlos bien, los echamos en agua hirviendo. Cuando la misma rompa el hervor, apagamos el fuego y y dejamos los hongos el tiempo suficiente para que se hidraten (con 10 minutos debería bastar). Una vez que los sacamos -deberían salir carnosos-, los trozamos como más nos guste (en cubos es ideal).

Mientras, vamos preparando la sartén para saltearlos con un poco de aceite de oliva, unos dientes de ajo triturados, y, opcionalmente, saborizador en cubitos para darle gusto al aceite (con un cuartito o una mitad alcanza, para no hacerlo demasiado fuerte). Una vez que el aceite esté bien caliente, metemos los hongos y los vamos salteando. Agregamos vino blanco a gusto y hacia el final, podemos poner almendras trituradas para que tomen gusto a la preparación.

Ahora es cuando podemos meter, si gustamos, media cucharadita de humo líquido (o apenas dos o tres gotitas), es apenas para reforzar apenas el sabor ahumado que ya los hongos le dan a la crema, así que es importante no pasarnos. Cuando el vino ya se haya evaporado, separamos un poco de los hongos y los hacemos a un lado, porque luego los vamos a usar para darle un toque especial al final.

Agregamos la crema de leche (MUCHA, porque luego, pasar el pancito por esta crema es muy parecido a tocar el cielo con las manos) y mezclamos todo bien. Si deseamos, se puede espesar la crema tamizando un poco de maicena para darle más cuerpo, pero, si hacemos eso, es fundamental tamizarla y poner la maicena muy de a poquito para que no se formen grumos.
Paralelamente, hervimos el agua SIN SAL (no va a hacer falta), y yo, por costumbre, siempre le echo unas gotitas de aceite de oliva. Ponemos la alarma del celular en 9 minutos -tiempo INDISPENSABLE para la cocción de los fideos- y, cuando el agua empieza a hervir, tiramos los tagliatelles y activamos la alarma. Una vez cumplido el tiempo, los dejamos exactamente 1 minuto más en el agua pero con el fuego apagado. Los tagliatelles quedan perfectísimos en ese punto.

Volvemos a los hongos salteados que separamos antes. En alguna sartén chiquita o algún chirimbolo no muy grande, ponemos unas cucharadas de miel al fuego, y cuando esté líquida, le echamos uno o dos chorritos de vino, mezclamos un poco y colocamos los hongos que separamos para que tomen el dulzor de la miel durante 1 minuto (hasta que se evapore el vino y la miel se espese) y luego apagamos el fuego y los dejamos absorber la miel mientras terminamos todo lo demás.

Y ahora sí, la magia: hacemos a un lado un poquito de la crema, mezclamos el resto con los fideos, y, para emplatar, servimos los fideos, les ponemos unas cucharadas de la crema arriba, y, arriba de esa crema, le ponemos unas cucharadas de los hongos que previamente preparamos con la miel, sin mezclarlo. El sabor de esos primeros bocados con el sabor agridulce de estos hongos que separamos es algo digno de probar.

Importante: No deberían ponerle queso a estos platos, porque no hacen falta y porque los sabores ya son lo suficientemente fuertes, aunque… si les quedaron almendras trituradas, pueden tirarlas arriba como si fuera quesito y les dá un toque delicioso.

Datito extra: Si tenemos paciencia, los fideos con tinta de calamar los podemos preparar nosotros, agregándole a la masa la tinta de calamar o, en caso de utilizar fideos comunes, agregándole la tinta al hervirlos (no quedan TAN negros, pero sirve).

Tagliatelles Pantano
Tagliatelles Pantano

¿Ya tenés listo el pancito?

Bon appetit!