El arte de encontrar tu bar de cabecera. Hoy: Tirso

Es de noche, salís, arrancás en un bar, te juntas con amigos, van para otro, les gusta, se quedan un ratito, deciden continuar, llegan a otro, medio que no les cierra, mejor siguen, recuerdan uno que les habían recomendado, entran, les agrada más, se quedan, los convence, les gusta, les encanta; sí, se convencieron, les encanta y ya piensan en volver, termina la noche, hasta la próxima, van a volver.

Mmm, vamos a llamar a esto la “cadena”, ese recorrido a veces armado, y muchas veces no tanto, en el que de un lugar pasamos a otro y entre vaivenes de me gusta/no me gusta por ahí terminamos cruzándonos con EL lugar que, quizás, al poco tiempo se termina convirtiendo en uno de los lugares que más terminamos frecuentando.

Ahora bien, ¿qué hace que un bar cualquiera termine convirtiéndose en uno de tus lugares favoritos?

Continuar leyendo…